Yo hice la primera comunión a los 7 añitos, vestida como si fuera una novia. En realidad no tenía idea de lo que hacía, aunque tuve que ir a clases de catecismo y peor aún ayunar la mañana de mi celebración. Recuerdo que fue algo íntimo, la familia más cercana, tomando una merienda en la casa. Mi hermana menor tuvo una celebración igualmente pequeña y además se disgustó muchísimo porque le tocó llevar un vestido corto, que era el que dictaba la iglesia donde la hizo.
Hoy día, sin embargo, las comuniones se han convertido en eventos carísimos y llenos de gente, tipo las bodas. Muchas familias incluso piden préstamos para poder financiar la celebración. Sin embargo, siguiendo las recomendaciones de Pilar P. Navarro, nuestra consejera de finanzas, puedes ahorrar en la celebración de la primera comunión.
Mis hijas no harán la primera comunión, o al menos no por ahora. Como yo no sabía lo que hacía de niña, y en realidad nunca lo llegué a comprender, pienso que es mejor que tomen ellas mismas la decisión de hacer la primera comunión cuando sean adultas y tengan la capacidad de comprender lo que implica. No soy religiosa, aunque me bautizaron como católica, pero sí espiritual y quiero que antes de tomar una decisión, aprendan acerca de varias religiones antes de elegir una, o ninguna ...

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