Pasamos muchas horas cada semana buscando cosas antes de salir de casa y preguntándonos qué es lo próximo que hay que hacer. Puedes ahorrar tiempo y energía si te organizas de antemano. El tiempo que te sobrará lo podrás emplear en jugar con tus hijos, leer un libro o cualquier otra cosa que te interese.
1. Ve al supermercado una vez en semana, con una lista de la compra
Ten esa lista siempre en la puerta del frigorífico y añade artículos según se vayan terminando: leche, cereales, manzanas, etc.
Antes de ir al supermercado, mira qué te falta para la próxima semana y añádelo a tu lista de la compra.
2. Dedica un día a cocinar y congélalo en porciones
En lugar de cocinar a diario, planifica algunos platos principales y dedica una mañana o una tarde a cocinarlos. Luego divídelos en porciones individuales en recipientes de plástico y congélalos. Así siempre tendrás a punto un plato casero y nutritivo que se puede descongelar en unos minutos en el horno microondas
3. Ten siempre preparado lo que sueles necesitar cuando sales de casa
Si tienes bebés, ten siempre el neceser o bolsa del bebé preparado junto a la puerta. Puedes poner recipientes de plástico o cestas junto a la entrada de la casa, para que cada miembro de la familia ponga ahí lo que necesita cuando sale de la casa. En tu caso puede ser el celular, el bolso, y las llaves del auto y de la casa. Tu esposo puede poner su billetera, las llaves y las gafas de sol. Tu hijo pequeño, sus zapatos, el abrigo y los guantes.
4. Mantén una rutina
Procura tener rutinas para todo lo que repites a diario: el desayuno, la comida, la cena y la rutina antes de dormir. Incluso las salidas al parque con los pequeños. Hacer las cosas a la misma hora y en el mismo orden proporciona a los niños sensación de seguridad y a ti te libera la mente, porque no tienes que pensar qué es lo siguiente que tienes que hacer. Simplemente lo haces.
5. Pide ayuda cuando la necesites
No intentes ser súper-mamá. Terminarás cansada y abrumada. Acepta ayuda de quien te la ofrezca, ya sea tu suegra, tu madre, tu mejor amiga o tu vecina. Pide ayuda a tu pareja y no pretendas que los demás adivinen lo que necesitas. Intercambia favores con tus amigas, y todas saldréis beneficiadas.
6. Usa un calendario familiar que esté a la vista de todos
Anota en colores diferentes las citas y rutinas de cada miembro de la familia. Usa un color para cada persona Así todos sabréis cuándo es la cita con el pediatra, cuando tu pareja tiene una cena de trabajo y cuándo es tu clase de kick boxing. Pide a tu pareja que mire el calendario a diario. Así estaréis siempre prevenidos y preparados para apoyaros y ayudaros mutuamente.
7. Une tus fuerzas a las de otra mamá
Encuentra otra mamá con la que te puedas turnar para llevar a los nenes a la guardería, al parque o para cuidar de los niños de la otra una noche a la semana. Además, tener una amiga con la que desahogarte y que comprende por lo que pasas, es de un valor incalculable.


